¿Alguna vez tu pareja te ha dicho que haces «ruidos raros» con los dientes mientras duermes? ¿O te levantas por la mañana con la sensación de tener la mandíbula cansada, como si hubieras estado masticando chicle toda la noche?
Si la respuesta es sí, es muy probable que pertenezcas al gran club de las personas con bruxismo.
En nuestra clínica dental en El Puerto de Santa María estamos viendo un aumento notable de pacientes con este problema. El ritmo de vida actual y el estrés son los culpables de que descarguemos la tensión apretando los dientes, a veces sin darnos ni cuenta.
En este artículo te explicamos qué es exactamente el bruxismo, por qué no deberías ignorarlo y cuál es la única solución efectiva para proteger tu sonrisa.
¿Qué es el bruxismo exactamente?
Explicado de forma sencilla: el bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes.
Aunque puede ocurrir durante el día (cuando estás concentrado trabajando o conduciendo), lo más frecuente y dañino es el bruxismo nocturno. Mientras duermes, tu cerebro no «desconecta» la musculatura de la masticación y puedes ejercer una fuerza sobre tus dientes muchísimo mayor que cuando comes.
Imagina esa presión repetida noche tras noche. El resultado es como si cogieras dos piedras y las frotaras constantemente: acaban desgastándose.
Señales de alerta: ¿Cómo sé si soy bruxista?
Mucha gente no lo sabe hasta que viene a una revisión y nosotros vemos los estragos en su boca. Sin embargo, hay pistas que tu cuerpo te da:
Dolores de cabeza matutinos
Especialmente en la zona de las sienes.
Dolor cervical o de cuello
La tensión de la mandíbula se irradia hacia abajo.
Sensibilidad dental
Al perder el esmalte por el roce, los dientes duelen con el frío o el calor.
Dientes «planos» o más cortos
Los bordes de los incisivos se ven rectos, como si los hubieran limado.
Chasquidos
Al abrir la boca sientes un «clic» o salto en la articulación (cerca del oído).
¿Por qué es peligroso no tratarlo?
El bruxismo no es solo un ruido molesto. Si lo dejas pasar años, las consecuencias pueden salirte muy caras:
Fracturas dentales
Hemos visto muelas sanas partirse por la mitad solo por la fuerza del apretamiento nocturno.
Desgaste severo
Los dientes se van haciendo pequeños, afectando a la estética de tu sonrisa (te ves mayor) y a la función.
Problemas de articulación (ATM)
Si la articulación de la mandíbula sufre mucho, puede derivar en dolores crónicos difíciles de solucionar.
La solución: La Férula de Descarga (Ojo, no todas valen)
Aquí es donde debemos ser muy claros. La solución «estándar de oro» para el bruxismo es una férula de descarga tipo Michigan.
Se trata de un dispositivo de resina dura, transparente y hecho totalmente a medida de tu boca.
¿Por qué no valen las «fundas blandas» de la farmacia?
Este es un error muy común. En internet o farmacias venden protectores bucales blandos o de silicona que se adaptan con agua caliente.
Desde el punto de vista profesional, los desaconsejamos para el bruxismo diario. ¿Por qué? Porque al ser blandos, el cerebro siente que hay algo «masticable» en la boca y, paradójicamente, incita a apretar más. Pueden proteger el diente, pero empeoran el problema muscular y articular.
Una férula de descarga profesional (la que hacemos los dentistas):
- Es rígida y plana.
- Hace que la mandíbula «patine» y no pueda encajar para apretar.
- Relaja la musculatura de la cara y el cuello.
El bruxismo no se «cura» (porque suele ir ligado al estrés), pero se controla.
El objetivo es que, aunque sigas teniendo estrés, tus dientes no paguen el pato. Usar una férula de descarga para dormir es como ponerle un casco a tus dientes: ellos estarán seguros y tú te levantarás descansado y sin dolor de cabeza.
Si notas tensión al despertar o ves que tus dientes se están desgastando, no esperes a que se rompa alguno. Pide cita en nuestra clínica en El Puerto. Revisaremos el estado de tu articulación y diseñaremos la protección perfecta para ti.